Como vemos se forman surcos profundos entre la nariz y la boca; las
mejillas caen y aparecen alrededor del cuello acumulación grasa y
arrugas. Un lifting cervicofacial no puede detener este proceso; sin
embargo, lo que sí puede hacer es mejorar los signos más visibles del
envejecimiento, tensando los músculos de la cara, eliminando el exceso de
grasa y piel con la redistribución de la piel de la cara y el cuello.
El lifting puede realizarse aislado o asociado con otros procedimientos
como la blefaroplastía (párpados) o la rinoplastia (nariz). El lifting
frontal corrige la caída de las cejas y las arrugas de la frente.
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¿Quién es el candidato ideal para
someterse a un lifting?
Los candidatos ideales para someterse a un lifting son aquellas
mujeres u hombres cuyos tejidos blandos (piel y músculos) tanto de la
cara y del cuello comienzan a "caerse", pero cuya piel conserva
todavía cierta elasticidad. La mayoría de los pacientes tienen entre
40 y 60 años, pero también puede realizarse con éxito entre los 60 y
80 años. Un lifting puede hacer que parezca más joven y que aumente
la confianza en sí mismo, pero no debe proporcionarle un aspecto
completamente distinto, ni tampoco puede restablecer su salud o
vitalidad.
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Planificando la cirugía
La buena comunicación entre usted y su cirujano plástico es esencial en
esta cirugía. En la primer consulta se hará:
1.
Una evaluación estética de su rostro, incluyendo la piel surcos, arrugas
finas y gruesas, manchas, cicatrices y las estructuras óseas subyacentes
2.
Se discutirán las posibilidades quirúrgicas ya que cada rostro tiene una
indicación particular y especial en cuanto a la técnica que se debe usar
para ese caso específico.
3.
Se comprobará su estado de salud incluyendo aquellos problemas que puedan
complicar la cirugía, como la tensión arterial alta, los problemas de
coagulación o de cicatrización, si es diabético o tiene alguna otra
enfermedad. Es importante que diga a su cirujano si fuma o toma alguna
medicación, especialmente aspirina®. Es importante dejar de fumar al
menos una o dos semanas antes de la cirugía, el cigarrillo puede producir
una mala cicatrización.
Luego de evaluar todos estos datos se debe informar al paciente que es lo
que realmente necesita para alcanzar lo que desea ya que muchos quieren
obtener resultados muy buenos con procedimientos mínimos, esto puede
llegar a ser una fantasía que el cirujano responsable debe desterrar para
que los pacientes no se desilusionen luego de operados.
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